
Los mercados mundiales arrancaron el lunes con fuertes subas y el petróleo se desplomó más de un 5% tras el anuncio de un acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán para poner fin a tres meses de conflicto y reabrir el estrecho de Ormuz, el corredor marítimo por el que transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de crudo.
La reacción de los mercados energéticos fue inmediata. El Brent, referencia internacional, cedió 4,37 dólares hasta situarse en 82,96 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) perdió 4,53 dólares para cotizar en torno a los 80,35 dólares. Ambos contratos acumulan una caída pronunciada desde los más de 110 dólares que alcanzaron al inicio del conflicto en febrero.
El alivio se trasladó con fuerza a las bolsas. En Asia, el Nikkei 225 de Tokio avanzó un 5% hasta los 69.317,50 puntos, marcando un nuevo récord histórico, impulsado por la compra de valores tecnológicos vinculados a la inteligencia artificial.










