
Desde enero, las bandas del dólar se ajustarán por inflación.
El Banco Central anunció ayer que las bandas de flotación dejarán de ajustarse a un ritmo fijo y pasarán a moverse en función de la inflación mensual, un cambio que obliga al mercado a recalcular escenarios y expectativas para 2026.
La medida apunta a corregir una de las principales tensiones del esquema vigente: la apreciación real del techo de la banda en un contexto en el que la inflación, aunque en descenso, seguía superando al ajuste nominal del tipo de cambio.
Forma parte de una estrategia más amplia que incluye un plan explícito de acumulación de reservas internacionales, una normalización de la política monetaria y un intento por reconstruir previsibilidad en un mercado históricamente sensible a cualquier señal del Banco Central .










