
La decisión fue ratificada durante la Asamblea N.º 147 del Consejo Federal de Educación (CFE), que reunió a las autoridades educativas de las 24 jurisdicciones y fue presidida por el secretario de Educación, Carlos Torrendell.
La medida busca garantizar más tiempo de enseñanza y aprendizaje real en las aulas, con un esquema que fija también un mínimo de horas reloj: 760 en el nivel primario y 900 en el nivel secundario.
Según lo dispuesto, solo se considerará día de clase efectivo, aquel en el que los estudiantes participen de al menos cuatro horas reloj de actividades pedagógicas.
Los casos en que una jurisdicción no logre alcanzar ese piso, deberán implementarse medidas de recuperación para cumplir con el tiempo de enseñanza obligatorio.
Para el nivel inicial, el piso mínimo será de 570 horas reloj anuales.
El nuevo esquema incorpora una medición en horas reloj con el objetivo de monitorear de manera más precisa el tiempo real de clases y establecer parámetros comparables con estándares internacionales de educación.










