
La Comisión Europea puso en marcha este miércoles el proceso de ratificación del acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, en un contexto marcado por divisiones internas en el bloque y la creciente presión de agricultores europeos.
El tratado, que debe ser aprobado por los 27 Estados miembros y el Parlamento Europeo, enfrenta una oposición firme encabezada por Francia.
El pacto, cerrado en diciembre pasado, contempla la eliminación de aranceles sobre el 91% de las exportaciones europeas al Mercosur en un plazo de 15 años, incluyendo automóviles (actualmente gravados con un 35%), maquinaria y bebidas alcohólicas.
A cambio, la UE abrirá progresivamente su mercado a productos agrícolas latinoamericanos, con mayores contingentes para carne de vacuno (99.000 toneladas métricas adicionales), aves de corral, arroz, miel, soja y biocombustibles.
La Comisión, presidida por Ursula von der Leyen, busca que la ratificación se complete antes de fin de 2025, cuando el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva culmine la presidencia rotatoria del Mercosur.










