
Según datos oficiales del Observatorio Turístico provincial, durante los primeros días del receso invernal se alcanzó una ocupación superior al 65%, y las proyecciones estiman que este número podría superar el 80% con la llegada de turistas del Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba) y otras regiones que inician vacaciones en la segunda mitad de julio.
La tendencia se da en contraposición con el panorama general del país, que atraviesa una de las temporadas de invierno más flojas de la última década.
En ese contexto, Corrientes logra mantener el flujo turístico a través de la promoción de productos estratégicos como el ecoturismo, la pesca deportiva con devolución y el turismo religioso.










